El próximo salto de crecimiento de tu empresa empieza por una dirección en la que valga la pena creer
Cuanto mayor es una empresa, más diversos son sus negocios y más complejos sus grupos de interés, lo verdaderamente difícil no suele ser decidir el siguiente paso, sino responder a esto:¿Por qué seguimos adelante? ¿Para quién queremos crear valor de verdad? ¿Y cómo logramos que todo el grupo avance en la misma dirección?
Lo que necesitan las grandes empresas y los grupos no es un programa estandarizado, sino un viaje de transformación con propósito anclado personalmente por la persona fundadora y el núcleo directivo, y acompañado en profundidad por asesores de nivel fundador de DOMI. Empieza por encontrar aquello en lo que la empresa cree de verdad, y después lleva esa convicción a la estrategia del grupo, la cultura, el talento, la cadena de suministro, la marca y el mercado, hasta convertirla en la dirección compartida de su próxima etapa de crecimiento.

Cuanto más creces, más necesitas una dirección que no se pierda por el camino.
Cuando una empresa es pequeña, suele tener un solo producto y una sola persona fundadora. La dirección —y por qué importa— vive con toda claridad en la cabeza de una persona. No hace falta explicarla, porque todas las decisiones las toma la misma persona.
Pero a medida que la empresa crece —más líneas de negocio, más mercados, más capas de gestión—, esa dirección empieza a diluirse. Deciden más personas, el mercado se vuelve más complejo, y una convicción que era nítida en la mente de quien fundó la empresa puede no llegar nunca a cada unidad de negocio, a cada filial, a cada nuevo responsable que se incorpora.
Al final, la organización puede acabar con más recursos, sistemas más completos y una escala mucho mayor, y haber perdido a la vez algo más esencial: una dirección compartida con la que todos puedan alinearse y que responda a la pregunta «¿por qué hacemos esto?».
- ¿Cuál es la razón por la que existimos?
- Más allá de los ingresos y del tamaño, ¿qué valor queremos crear de verdad?
- Cuando el beneficio a corto plazo choca con la responsabilidad a largo plazo, ¿en qué nos basamos para decidir?
- ¿Cómo avanzan en la misma dirección líderes de distintas unidades de negocio y de distintas generaciones?
- ¿Cómo dejan de ir cada uno por su lado la sostenibilidad, la marca, el talento y la innovación?
El propósito no consiste en escribirle a la empresa una declaración de visión más bonita. Consiste en construir el núcleo al que todos puedan volver cuando haya que tomar las decisiones de la siguiente etapa.
El propósito de una empresa no lo puede escribir por encargo un consultor externo.
DOMI no llega con una respuesta hecha para decirte cuál debería ser tu propósito. Una dirección que sea de verdad tuya solo puede crecer desde tu propia historia, tus relaciones y tus decisiones: el papel de DOMI es ayudar a que la persona fundadora y el equipo directivo la encuentren juntos, no escribirla por ellos. Por eso cada viaje de transformación con propósito necesita la participación personal de quien fundó la empresa y de su núcleo directivo.
- Ver el valor que la empresa ha construido de verdad a lo largo del camino
- Poner en palabras convicciones que nunca se habían articulado con claridad
- Afrontar las diferencias entre generaciones y unidades de negocio
- Convertir los ideales en principios con los que la empresa pueda decidir de verdad
- Convertir la dirección en un camino en el que toda la organización pueda participar
La dirección no se puede subcontratar. Pero quien lidera no tiene que recorrerla en solitario.

De la razón por la que existe tu empresa a la forma en que actúa todo el grupo.
La transformación con propósito se despliega en cuatro etapas conectadas entre sí y, a la vez, completables por separado. Cada etapa tiene un punto de decisión claro, entregables y condiciones para el siguiente paso. No se compra un paquete completo de una sola vez: se avanza paso a paso, al ritmo del consenso y de los resultados.
Grandes empresas | Partir de las relaciones para encontrar el futuro que tu empresa quiere construir de verdad
Con la participación conjunta de la persona fundadora y del equipo directivo, cuatro etapas convierten una convicción personal en un propósito de empresa con verdadera capacidad de acción.

Encuentra la razón por la que existe tu empresa
La primera etapa vuelve al verdadero punto de partida de la empresa: ¿por qué existe? ¿Qué relación tiene con la sociedad, el sector y el territorio en los que opera? No se trata de buscar fuera una frase que suene bien, sino de mirar hacia dentro y volver a ver lo que la empresa ha construido de verdad —y aquello en lo que de verdad cree— a lo largo del camino.
Esta etapa no consiste en redactar un eslogan, sino en ayudar a la persona fundadora y al equipo directivo a encontrar:
- La razón esencial por la que existe la empresa
- Para quién quiere crear valor de verdad
- Las convicciones y los principios que no está dispuesta a negociar
- La dirección que merece la pena impulsar durante la próxima década
Punto de decisión
¿Está el equipo directivo dispuesto a comprometerse conjuntamente con esta dirección y a dejar que entre en las decisiones reales?
Clarifica a quién quiere hacer prosperar tu empresa
La segunda etapa da un paso más e identifica quiénes son realmente los beneficiarios de la empresa, y cuáles son su situación y sus expectativas reales. No se trata solo de responder «¿quiénes son nuestros clientes?», sino de preguntar:
Porque esta empresa existe, ¿la vida, el trabajo o el futuro de quién queremos que mejore?
Un beneficiario no es necesariamente solo el cliente que compra el producto: puede ser el equipo, los socios de la cadena de suministro, la comunidad en la que está la empresa o la siguiente generación a la que llega su impacto.
- Los problemas centrales y las necesidades reales a las que se enfrentan los beneficiarios
- El cambio concreto que la empresa quiere producir en ellos
- Los puntos donde el crecimiento de la empresa y el bienestar de los beneficiarios se refuerzan mutuamente
- Las prioridades a las que deberían responder primero los futuros productos, servicios e inversiones
Punto de decisión
¿La propuesta de valor de la empresa ya ha obtenido suficiente respuesta en el mercado real?
Encuentra el propósito de sostenibilidad que tu empresa está dispuesta a sostener a largo plazo
La tercera etapa integra las capacidades centrales de la empresa, las necesidades de sus beneficiarios y su impacto en la sociedad y el medioambiente. No se trata de escribir una declaración de sostenibilidad más para comunicar hacia fuera, sino de responder:
Ante tantos problemas sociales y ambientales, ¿en cuáles tiene esta empresa capacidad real, responsabilidad y voluntad de comprometerse a largo plazo para cambiarlos?
El propósito de sostenibilidad se convierte en el hilo conductor de la empresa a largo plazo: no es un proyecto puntual ni un informe, sino algo que entra de verdad en su gestión, sus decisiones y su cultura.
- La intersección entre las capacidades centrales, las necesidades de los beneficiarios y el impacto social
- La conexión entre el propósito de sostenibilidad y los productos, los servicios y el desarrollo de negocio
- El eje central en el que pueden participar juntas distintas unidades de negocio y departamentos
- Los resultados y el impacto en sostenibilidad que merece la pena acumular durante la próxima década
Forma la dirección compartida que hace avanzar de verdad a la empresa
Tras recorrer las tres etapas anteriores, la empresa no se queda con tres respuestas sueltas: las teje en un único sistema de propósito, una dirección compartida que responde a la vez por qué existimos, para quién creamos valor y qué cambio estamos dispuestos a sostener a largo plazo.
La empresa formará, de manera conjunta
- Un propósito de empresa claro y asumido por todo el equipo directivo
- Principios de decisión que ayuden al equipo a juzgar prioridades
- Una dirección de desarrollo que se extienda a productos, servicios, marca y mercado
- Una base de acción que llegue al talento, la cadena de suministro, la cultura y la asignación de recursos
- Un lenguaje común que conecte distintas unidades de negocio y departamentos
- Un compromiso a largo plazo que se pueda practicar, revisar y ajustar de forma continua
Este recorrido ayudará a la persona fundadora y al equipo directivo a
- Volver a ver la relación de la empresa con la sociedad, sus beneficiarios y el entorno
- Clarificar el valor que la empresa quiere lograr de verdad a largo plazo
- Construir una base de criterio coherente entre opiniones y opciones distintas
- Hacer que el propósito pase de ser una convicción en la cabeza de quien lidera a ser la dirección en la que avanza toda la organización
- Lograr que la sostenibilidad deje de ser solo un proyecto y entre poco a poco en la estrategia, las decisiones y el día a día de la empresa
Cada etapa tiene resultados claros, un punto de decisión y condiciones para el siguiente paso. La empresa no tiene que recorrer todo el camino de una vez: avanza paso a paso, a medida que crecen el consenso, la capacidad y los resultados.
Las cuatro etapas juntas forman un viaje de transformación con propósito que parte de la propia empresa, lo ancla personalmente su equipo directivo y puede seguir acumulándose en todo el grupo.
No solo una declaración de misión, sino un sistema de dirección con el que la empresa puede seguir operando.
Un propósito de empresa plenamente asumido por la dirección
No una frase escrita por el departamento de comunicación, sino una dirección que entra en el consejo y en las decisiones de negocio.
Un propósito de negocio que crea valor de mercado
Para que el valor social y ambiental deje de ser solo un coste y se convierta en algo que los clientes eligen y sobre lo que la empresa crece.
Un mapa de estrategia de sostenibilidad para todo el grupo
Para que las distintas unidades de negocio, departamentos y regiones sepan cómo participan y qué debe ir primero.
Un conjunto de acciones piloto que se pueden poner en marcha de verdad
No un gran plan que termina dentro de cinco años, sino decisiones concretas que puedes empezar a validar en 90 días.
Un mecanismo de liderazgo y gobernanza
Para que la transformación tenga responsables, ritmo y forma de medirse, y siga siendo revisable por el consejo y la dirección.
Una capacidad interna que ya no depende de una consultora
El objetivo real de DOMI no es que tu empresa siga dependiendo de nosotros, sino que la organización pueda seguir aprendiendo, ajustando y avanzando por sí misma.
Es una transformación que arranca la dirección, pero que toda la organización tiene que completar junta.
Primer nivel | Quienes anclan la dirección
- Persona fundadora
- Presidencia del consejo
- CEO
- Decisores clave del grupo
Son quienes responden: por qué existe la empresa, qué está dispuesta a asumir y qué decisiones no se pueden sacrificar nunca.
Segundo nivel | Quienes impulsan
- Responsables de unidad de negocio
- Dirección de sostenibilidad
- Dirección de estrategia
- Dirección de recursos humanos
- Responsables de marca y marketing
- Responsables de operaciones y cadena de suministro
Son quienes convierten la dirección en estrategia, sistemas y acción entre departamentos.
Tercer nivel | Quienes cocrean
- Talento clave
- Representantes de las filiales
- Clientes y proveedores
- Comunidad y socios locales
- Otros grupos de interés relevantes
Ayudan a la empresa a entender necesidades reales, validar el valor y evitar que la transformación viva solo en la sede central.
La transformación con propósito no se puede subcontratar sin más. Quien de verdad es dueño de la dirección tiene que estar en la sala.
Asesores de nivel fundador que no solo aportan un método: te acompañan en las decisiones más difíciles.
Lo que de verdad frena a las grandes empresas no suele ser la falta de métodos o de marcos, sino tener que elegir dentro de tensiones reales como estas:

- Distintos líderes imaginan futuros distintos
- Los negocios actuales chocan con la nueva dirección
- Cuesta equilibrar la presión por los resultados a corto plazo con el valor a largo plazo
- La sede, las filiales y los mercados regionales tienen cada uno su propia realidad
- La dirección suena bien, pero nadie está dispuesto a cambiar la forma de hacer las cosas
Acompañamos al equipo directivo para
- Hacer las preguntas que normalmente nadie se atreve a hacer
- Ver las preocupaciones reales que hay detrás de cada postura
- Convertir ideales abstractos en decisiones claras
- Construir consenso en medio del conflicto y la incertidumbre
- Asegurar que cada paso tenga un resultado y un siguiente paso
No decidimos la respuesta por tu empresa. Acompañamos a quienes lideran hasta que encuentran una respuesta que están dispuestos a asumir juntos.
Este viaje encaja especialmente con empresas que están en un punto de inflexión real.
Tu empresa entra en su siguiente etapa de crecimiento
El negocio escala rápido y la organización empieza a necesitar una dirección compartida más clara.
La persona fundadora prepara el relevo o entra en la sucesión generacional
Hay que convertir las convicciones de quien fundó la empresa en una dirección que la siguiente generación y los directivos profesionales puedan sostener juntos.
Los negocios del grupo son diversos y no comparten un lenguaje común
Cada filial ha crecido por su lado y hace falta reconstruir un valor central y una conexión estratégica compartidos en todo el grupo.
Se ha hecho mucho en sostenibilidad, pero aún no ha llegado al núcleo del negocio
Hay informes, hay proyectos y hay KPI, pero la sostenibilidad todavía no influye de verdad en las decisiones de inversión, producto, talento y mercado.
Tu empresa afronta una transformación de mercado, marca o talento
Hay que volver a responder: más allá del producto y del precio, ¿por qué más te pueden elegir?
Quieres mover contigo a toda la cadena de suministro y al sector
No se trata solo de mejorar tus propias operaciones, sino de usar la influencia de tu empresa para impulsar un cambio mayor en el mercado y en la sociedad.
Un taller puede generar consenso, pero solo un viaje cambia la forma en que opera una empresa.
Un proyecto de consultoría al uso
- Un consultor externo diagnostica
- Entrega un informe y unas recomendaciones
- Lo ejecutan unos pocos departamentos
- El impulso se apaga cuando termina el proyecto
- Los resultados se quedan en documentos y presentaciones
La transformación con propósito de DOMI
- Anclada personalmente por la persona fundadora y la dirección
- Parte de la propia historia y de las relaciones de la empresa
- Se valida con clientes reales y en el mercado real
- Se convierte en estrategia, gobernanza y pilotos
- Construye una capacidad con la que la organización sigue operando
No solo ayudamos a una empresa a decir con claridad en qué cree. La acompañamos hasta demostrar cómo esa convicción cambia sus decisiones y sus resultados.
Sin prisa por presentar una propuesta: empieza con una conversación real entre quienes lideran.
La historia, el tamaño, la estructura de gobernanza y las necesidades de transformación son distintos en cada gran empresa, así que no ofrecemos un precio estándar único ni un paquete cerrado.
En la primera conversación conoceremos juntos
- En qué punto de inflexión está la empresa ahora mismo
- Lo que de verdad preocupa a la persona fundadora y al equipo directivo
- El tamaño del grupo, su gobernanza y quiénes deberían participar
- El trabajo de sostenibilidad y transformación que ya está en marcha
- Qué es lo que más quieres cambiar con este viaje
Después de esa conversación, DOMI propondrá el punto de partida adecuado, el alcance de la participación, el diseño por etapas y la forma de trabajar juntos.
Reserva una conversación de liderazgoPensado para fundadores, presidencias del consejo, CEO, miembros del consejo y decisores clave del grupo.
Preguntas frecuentes: transformación con propósito para grandes empresas
- ¿En qué se diferencia de los cuatro paquetes para pymes?
- Los cuatro paquetes para pymes (Pioneer / Demand / Supply / Culture) son productos estandarizados y por etapas que llevan a una sola empresa desde su propósito hasta el mercado y la cadena de suministro. Las grandes empresas y los grupos se enfrentan a un orden de magnitud completamente distinto en tamaño, diversidad de negocios y complejidad de gobernanza: este viaje lo anclan personalmente la persona fundadora y el núcleo directivo, y no tiene paquete fijo, sino que se diseña a medida según el tamaño del grupo, su estructura de gobernanza y el alcance de la participación.
- ¿Hay que empezar por la primera etapa?
- No necesariamente. Si la empresa ya tiene un consenso claro sobre la razón por la que existe (CP), puede empezar por clarificar a sus beneficiarios (BP) o por su propósito de sostenibilidad (SP). El punto de partida real se confirma de forma conjunta en la primera conversación de liderazgo, según la situación actual de la empresa.
- ¿Quiénes tienen que participar?
- Como mínimo hace falta la participación personal de ese primer nivel: la persona fundadora, la presidencia del consejo, el CEO o un decisor clave del grupo. Son las únicas personas que pueden responder por qué existe la empresa y qué está dispuesta a asumir. A medida que avanza el viaje se suman por etapas quienes impulsan —responsables de unidad de negocio, dirección de sostenibilidad, de estrategia y de recursos humanos— y quienes cocrean, como el talento clave y los representantes de las filiales.
- ¿Cuánto tiempo lleva?
- Depende del tamaño de la empresa y del alcance que quieras cubrir: desde unos meses para completar una sola etapa hasta un acompañamiento a largo plazo en todo el grupo. El calendario concreto se propone de forma conjunta después de la primera conversación de liderazgo, según el diseño por etapas.
- ¿Cuánto cuesta, aproximadamente?
- El viaje de transformación con propósito en su versión para empresas parte de NT$500,000 (la misma cifra que aparece en la página del programa para grandes empresas); los proyectos de grupo y de cadena de suministro se presupuestan según su alcance y su tamaño. No vendemos paquetes cerrados, y no porque no queramos dar una cifra, sino porque la historia, el tamaño y la estructura de gobernanza de cada gran empresa son distintos: el mismo presupuesto dedicado a «alinear primero al equipo directivo» o a «mover tres unidades de negocio a la vez» da lugar a diseños completamente diferentes. Después de la primera conversación de liderazgo, DOMI propone —según el punto de partida, el alcance de la participación y el diseño por etapas— una forma de trabajar y un coste detallados; las horas de asesoría no se facturan aparte.
- ¿Podemos hacer solo un taller?
- Un taller puede ser un punto de partida para conocernos y abrir la conversación. Pero el valor real de la transformación con propósito no está en lo que produce un taller aislado, sino en si la dirección encontrada llega de verdad a las decisiones y a la acción. Justamente por eso es un viaje.
Cuanto más lejos llega una empresa, más necesita saber por qué se puso en marcha.
Cuando una empresa vuelve a encontrar una dirección en la que vale la pena creer, la estrategia, el talento, la marca y el mercado empiezan a alinearse en el mismo sitio. Eso no es solo claridad puertas adentro: se convierte en la razón por la que clientes, socios y talento eligen caminar contigo.
Si tu empresa está ante su siguiente etapa clave, esta conversación puede empezar ahora mismo.

